Los procesos de cobre han desempeñado un papel fundamental en la industria del recubrimiento de superficies, especialmente como capa base para otros procesos, pero también, en ocasiones, como acabado final o preparatorio para la oxidación o el envejecimiento. En este sentido, hemos trabajado arduamente para desarrollar procesos de cobre altamente uniformes y estéticamente atractivos. Esto no solo garantiza la ausencia de imperfecciones o defectos en los recubrimientos posteriores, sino que también permite aplicar oxidaciones uniformes en todas las piezas fabricadas.
El baño de cobre alcalino es un proceso de cobreado electrolítico que utiliza cianuro de potasio para producir depósitos uniformes y brillantes de cobre en piezas de hierro, acero y fundiciones de cinc. Este método puede aplicarse tanto de manera estática como en tambor, utilizando instalaciones manuales o automáticas. La versatilidad del baño de cobre alcalino permite ajustar su concentración según las necesidades específicas, destacándose por su excelente poder penetrante y nivelador, lo que ayuda a retardar la formación de carbonatos en comparación con otros procesos. Se recomienda realizar tratamientos periódicos con carbón activo para eliminar la contaminación orgánica, así como prestar atención a posibles contaminantes como el zinc y el estaño, los cuales pueden derivar de la descomposición de las piezas a bañar y requerir una electrodeposición a baja densidad de corriente para su eliminación.
Es un proceso de cobreado electrolítico ácido que genera depósitos de cobre uniformes, dúctiles y brillantes, sin tensiones internas y con excelente capacidad de nivelación. Es especialmente adecuado para el tratamiento de materiales como zamac, acero y plásticos. Este baño de cobre ácido proporciona depósitos brillantes y con gran poder de nivelación, ideal para la metalización de plásticos y piezas metálicas. Este proceso, fácil de manejar al estar compuesto por un solo aditivo, no produce pitting ni poros, y puede operar a temperaturas de hasta 37°C. Además, es insensible a la sobredosificación del aditivo y presenta una alta tolerancia a la concentración en cloruros, pudiendo trabajar con agitación por aire o mecánica, sin necesidad de purificaciones ni tratamientos con peróxidos.